Deficiencia de magnesio: cómo reconocerla y tratarla
Carencia

Síntomas
- Clorosis internervial: los nervios siguen verdes y el tejido entre ellos amarillea, a veces con tonos pardo rojizos o púrpura.
- Empieza en las hojas viejas, las de abajo, porque la planta traslada el magnesio a los brotes nuevos.
- Después las zonas amarillas se vuelven pardas y mueren, y las hojas viejas caen antes de tiempo; frecuente en tomate (sobre todo bajo cubierta con mucha carga de fruto), manzano, ciruelo, vid, frambueso, rosal y rododendro.
Tratamiento ecológico
- A corto plazo: en verano pulverizar o regar las hojas con sal de Epsom (sulfato de magnesio) a 20 g por litro de agua; repetir dos o tres veces.
- En suelos ácidos, aportar caliza dolomítica a 100 g por m² — pero no junto a plantas acidófilas como rododendros o arándanos.
Tratamiento químico
- A largo plazo en suelos ligeros y permeables: sulfato de magnesio (sal de Epsom o kieserita) a 30 g por m² en el suelo; aplicarlo solo cuando los síntomas confirmen la carencia.
Información de referencia, no una garantía. Lee y sigue la etiqueta de cualquier producto: dosis, seguridad y plazo de seguridad antes de cosechar.
Prevención
- No abusar de abonos ricos en potasio como el abono para tomates — la planta absorbe el potasio en lugar del magnesio.
- Los suelos ligeros y arenosos y los muy ácidos o alcalinos son los más propensos; comprobar el pH con un kit de análisis.
- Vigilar los tomates de invernadero desde mitad de temporada, cuando la carga de fruto hace más probable la carencia.
Fuentes
Datos contrastados con estas fuentes.