Golpe de sol: cómo reconocerla y tratarla
Condiciones de cultivo

Síntomas
- Una mancha amarillo pálido o blanca en el lado del fruto que mira al sol, sobre todo en tomates y pimientos con calor.
- La mancha se hunde, se arruga y se seca hasta quedar fina, como papel, de color blanco grisáceo; nunca madura bien.
- Más tarde crece un moho negro, gris o verde sobre la zona quemada y el fruto puede pudrirse.
- Manchas pardas quemadas en las hojas del lado soleado de la planta, no en las hojas bajas o sombreadas.
- Suele aparecer tras una pérdida brusca de hojas — por manchas foliares, marchitez, granizo, viento o una poda fuerte.
Tratamiento ecológico
- Sombrear los frutos expuestos con una tela ligera, como gasa o malla de sombreo, en días calurosos y soleados.
- Recoger los frutos muy quemados; así cuajan frutos nuevos. Los poco dañados se pueden comer quitando la parte quemada.
- Apartar las plantas de interior quemadas del sol fuerte del mediodía y de los radiadores.
Tratamiento químico
Información de referencia, no una garantía. Lee y sigue la etiqueta de cualquier producto: dosis, seguridad y plazo de seguridad antes de cosechar.
Prevención
- Conservar las hojas — controlar las manchas foliares y las plagas, y no quitar demasiadas hojas a los tomates.
- Espaciar los tomates entutorados o enjaulados para que el follaje dé sombra a los frutos, y manipular las plantas con cuidado al cosechar.
- Elegir variedades de tomate y pimiento de follaje denso; los pimientos de fruto colgante sufren menos que los de fruto erguido.
- Endurecer las plantas criadas en interior durante dos o tres semanas, cubriéndolas al principio con manta térmica contra el golpe de sol.
- No regar sobre las hojas a pleno sol — las gotas concentran los rayos y queman las hojas.
Fuentes
Datos contrastados con estas fuentes.