Sarna común: cómo reconocerla y tratarla
Enfermedad

Síntomas
- Manchas pardas, ásperas y corchosas en la piel de los tubérculos de patata, planas o algo elevadas.
- Las manchas pueden unirse o hundirse en zonas corchosas con hoyuelos; los ataques graves agrietan o deforman los tubérculos.
- El daño suele quedarse en la piel y las hojas se ven sanas, por lo que la sarna se descubre casi siempre en la cosecha; la remolacha, el rábano y el nabo pueden mostrar las mismas manchas.
Tratamiento ecológico
- La sarna de los tubérculos ya formados no tiene cura; las patatas con poca sarna se pueden comer quitando la piel afectada.
- Mantenga el suelo húmedo mientras se forman los tubérculos — riegue si hace falta desde 2–3 semanas después de que broten las plantas, durante unas cuatro semanas.
- Aumente la materia orgánica del suelo con material bien descompuesto para que retenga mejor el agua.
Tratamiento químico
- No hay tratamientos químicos al alcance del aficionado; confíe en el riego, el pH del suelo y las variedades resistentes.
Información de referencia, no una garantía. Lee y sigue la etiqueta de cualquier producto: dosis, seguridad y plazo de seguridad antes de cosechar.
Prevención
- Plante patata de siembra sin señales de sarna.
- No encale antes de la patata; la sarna es peor en suelos alcalinos y se frena por debajo de un pH de 5,2 aproximadamente, así que encale después de la patata en la rotación.
- No use estiércol fresco ni ceniza de madera en el terreno destinado a patata o remolacha.
- Elija variedades con cierta resistencia; las patatas de piel rugosa (russet) suelen afectarse menos que las de piel lisa.
- Rote con cultivos que no sean hospederos; esto reduce la bacteria, pero no la elimina.
Plantas afectadas
Fuentes
Datos contrastados con estas fuentes.